INJERTO CAPILAR

Si te preocupa la pérdida de cabello y no consigues que ningún tratamiento ponga remedio a tu problema, debes plantearte si necesitas un injerto. Para esto es muy importante que te pongas en manos de expertos cualificados que, determinen si este es realmente el tratamiento que necesitas.

Es una realidad que, hoy en día, la estética juega un papel muy importante en la sociedad en la que vivimos. Y por esto el aspecto de nuestro pelo influye directamente en nuestro nivel de autoestima.

Actualmente los trasplantes capilares son muy seguros y, además, ofrecen unos resultados asombrosamente naturales. Cada vez más gente de todo tipo recurre a este tratamiento para poner fin a su problema de alopecia. Y además se habla de ello de manera totalmente abierta y natural, olvidando esos reparos y complejos del pasado que convertían el injerto capilar en un tema tabú, hasta con tu círculo de amigos más cercano.

Rejuvenecimiento capilar con PRP IEMEC Clinic

Para someterse a un trasplante capilar es necesario cumplir con una serie de requisitos que determinen si eres el candidato perfecto para este tipo de tratamiento:

Será imprescindible la elaboración de una historia clínica del paciente junto a una minuciosa exploración capilar. Esto es sumamente importante, ya que el injerto capilar no funciona para todos los tipos de alopecia que existen.

Se necesita una zona donante óptima para llevar a cabo la extracción de los folículos necesarios para la zona receptora. Esta zona se suele seleccionar en las zonas posterior y laterales de la cabeza, además de la zona sobre las orejas.

No es aconsejable realizar el injerto capilar en personas menores de 25 años, ya que es a partir de esa edad cuando comienza a definirse el patrón de alopecia.

En caso de ser candidato para la intervención, debes asegurarte de disponer del tiempo de recuperación adecuado, ya que durante una o dos semanas es normal que aparezcan hematomas y costras en la zona trasplantada. Lo normal, en la mayoría de los pacientes, es contar con una semana tras la intervención, sin compromisos laborales y sociales importantes, para dejar que el pelo crezca y las costras vayan desapareciendo.

En la semana siguiente al trasplante deberás evitar practicar actividades deportivas que impliquen sudoración o disminución del riego sanguíneo al cuero cabelludo.

Como el tabaco disminuye la irrigación sanguínea del nuevo pelo injertado, es imprescindible no fumar durante, al menos, un mes antes y después del tratamiento.

Hoy en día contamos con dos técnicas de trasplante capilar:

  • FUE: En la que se extraen distintas unidades foliculares de manera individual, de la zona donante, para luego implantarlas en la zona receptora seleccionada.
  • FUSS: En la que se extrae, con anestesia local y una pequeña cirugía, una tira de cuero cabelludo de la zona donante, de la que luego se extraen los folículos de pelo para trasplantarlos, de manera individual, en la zona receptora.

Es muy interesante saber que estos tratamientos restauran el cabello de manera permanente. Aunque hay que tener en cuenta, que es totalmente normal perder un 10%, aproximadamente, del pelo trasplantado. Una cantidad mínima que no afectará en absoluto a tu nuevo aspecto.

Además, se trata de técnicas que no requieren hospitalización alguna, por lo que el paciente puede volver a su casa el mismo día que recibe el injerto capilar.

Como consejo te diremos que lo importante es sentirse bien contigo mismo, independientemente de lo que piensen los demás. Que solo tu eres dueño de tus decisiones y que cualquier cambio estético que busques debe tener como objetivo, única y exclusivamente, tu bienestar personal.

Una vez decidido a someterte a un injerto capilar, ponte en las mejores manos de expertos, certificadas por años de experiencia, y que te garanticen un ambiente de confianza del 100%, en el que solucionen todas tus dudas y te hagan sentir como en casa.

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